Horizonte y mar de Monte Hermoso, fotografiados en enero de 2015. Archivo SHANTI anterior al temporal.

Monte Hermoso · Mayo de 2026

El mar cambió el paisaje.
La historia continúa.

Recorrer la historia

El mar antes · Archivo SHANTI, enero de 2015

SHANTI ya estaba en transformación cuando el temporal alcanzó la costa. Esta es la historia de una decisión anterior, de los materiales recuperados y de una nueva etapa que busca conservar lo más valioso del lugar: la posibilidad de volver a encontrarnos frente al mar.

01 · Antes

Cambiar también era una forma de cuidar.

Desarmar un lugar construido durante años tiene un peso que no se mide solamente en materiales. Cada espacio forma parte de una historia. Cambiarlo exige pensar qué queremos conservar y qué necesitamos hacer de otra manera.

Meses antes del temporal de mayo, SHANTI había decidido iniciar una reconversión integral: desmontar el parador y replantearlo como restaurante.

La transformación empezaba por dentro. Una cocina rediseñada, mejores circulaciones, depósitos y cámaras de frío reorganizados. Una forma de trabajar pensada para sostener la experiencia de quienes llegaran después.

El desmontaje permitió recuperar, clasificar y almacenar materiales de la estructura existente. Había años de trabajo que podían formar parte de lo que venía.

El 26 de abril, una sudestada afectó Monte Hermoso. En ese contexto, el proyecto incorporó la decisión de elevar el nivel de piso previsto para el nuevo SHANTI. La transformación también exigía volver a mirar el lugar donde se construiría.

El episodio de abril · Canal Siete ↗
Deck de SHANTI durante el desmontaje: paneles retirados y materiales sobre el piso, con la estructura de sombra aún en pie.
SHANTI · 10 de marzo de 2026. El desmontaje ya estaba en marcha, antes de los temporales de abril y mayo.

02 · Mayo de 2026

08—09Mayo · 2026

El temporal encontró una historia en movimiento.

Entre el 8 y el 9 de mayo, una ciclogénesis afectó el frente marítimo de Monte Hermoso. El viento y el oleaje dañaron estructuras y accesos; la arena alcanzó calles y veredas próximas a la costa.

Para SHANTI, la decisión de cambiar ya estaba tomada. El temporal llegó cuando ese proceso estaba en marcha.

Frente costero de Monte Hermoso el 9 de mayo: pavimento roto, luminarias inclinadas y una estructura junto al mar dañada.
Monte Hermoso · 9 de mayo de 2026. Registro del frente costero de la ciudad; no muestra daños propios de SHANTI.

03 · El mar cambió el paisaje

Una costa que costaba reconocer.

El relevamiento municipal registró la destrucción casi total de aproximadamente 1.500 metros del frente costero de madera entre Favaloro y Pedro de Mendoza. También informó daños graves en paradores y puestos de guardavidas.

Eran daños de la ciudad. Lugares de trabajo, recorridos cotidianos y espacios compartidos frente al mar.

Para SHANTI, ver así a Monte Hermoso fue doloroso. La posibilidad de continuar convivía con la preocupación por otros comercios, trabajadores y familias de la costa.

Frente costero de madera de Monte Hermoso
Relevamiento municipal · 11 de mayo

Consultar el relevamiento ↗
Oleaje detrás del paseo costero de Monte Hermoso el 9 de mayo, con una luminaria inclinada y una construcción caída junto al agua.
El paseo, el agua y las huellas del temporal. Monte Hermoso · 9 de mayo de 2026. Archivo fotográfico SHANTI; contexto urbano general.

04 · Lo que quedó

La madera guardada. El trabajo de tantos años.

Mientras en el frente costero comenzaban las tareas de despeje y evaluación, SHANTI contaba con materiales recuperados durante el desmontaje previo.

Madera retirada, clasificada y almacenada. Parte de una estructura que había acompañado la vida del lugar y que quedaba disponible para una nueva etapa.

En esos materiales había algo más que un valor económico: la continuidad de un trabajo. Una manera concreta de llevar parte de la historia hacia adelante.

Detalle de piezas de madera apiladas sobre el deck de SHANTI, fotografiadas el 2 de mayo antes del temporal.
Madera apilada · 2 de mayo de 2026. Archivo previo al temporal.
Tablas, paneles y tirantes apilados durante los trabajos de desmontaje de SHANTI el 10 de abril.
SHANTI · 10 de abril de 2026. Recuperar y ordenar durante el desmontaje.

Parte de lo que fuimos.
Parte de lo que viene.

Sol bajo sobre la estructura de SHANTI durante el desmontaje del 10 de abril, con postes y piso de madera.
Atardecer durante el desmontaje · 10 de abril de 2026. Esta imagen es anterior al temporal; no representa una reconstrucción terminada.

05 · Decidir seguir

Volver a construir, con más preguntas y el mismo compromiso.

Los temporales reforzaron la necesidad de revisar cómo se proyectaba SHANTI frente al mar.

El planteo contemplaba elevar el piso y revisar fundaciones, estructura y materiales. Eran decisiones de proyecto, con el objetivo de reducir la exposición y pensar el funcionamiento a largo plazo.

Continuar significaba ocuparse de esas preguntas. Conservar lo recuperado. Revisar lo necesario. Darle a la transformación una forma capaz de sostener el trabajo que vendría.

La esperanza empezaba ahí: en la decisión de seguir preparando un lugar para recibir.

06 · SHANTI 2026–2027

Todavía hay una historia por compartir.

El horizonte de SHANTI es un restaurante pensado desde su cocina, sus espacios y la experiencia de estar frente al mar.

La nueva etapa lleva consigo los años anteriores: el trabajo que hizo posible el parador, los materiales recuperados y el vínculo con Monte Hermoso.

Cambiar exige despedirse de algunas formas conocidas. También permite hacer lugar para lo que todavía no vivimos.

SHANTI mira hacia esa próxima temporada con una voluntad: volver a recibir, volver a compartir la mesa y seguir construyendo su historia en este lugar.

El mar sigue ahí.

Y todavía hay una historia por compartir.

Conocé la nueva etapa de SHANTI
Archivo y fuentes de esta historia

El proceso de SHANTI se cuenta a partir de su archivo narrativo y fotográfico. Los registros públicos citados documentan el impacto en Monte Hermoso. Las fotografías se presentan con su fecha de archivo o de cámara; las imágenes del desmontaje no se utilizan como prueba de daños del temporal.